Humanidades Digitales y Literatura comparada

La preeminencia del área anglosajona en las HD no refleja solo la prioridad cronológica en los países que han visto nacer el Humanities Computing. Si es verdad que en los países no anglófonos la tradición de las HD es más reciente, por otro lado cabe destacar el impacto de otros factores que nos penalizan, como la cultural dominance anglosajona, el uso del inglés como lengua franca y diferencias en los recursos tecnológicos en las facultades humanísticas.

El objetivo de cuestionar la hegemonía anglosajona se refleja en algunos desafíos emprendidos por las Humanidades Digitales:

  • acercarse a los Estudios Culturales, objeto de las intervenciones de Tara Mc Pherson (Why Are the Digital Humanities So White?) y de Adeline Koh.
  •  impulsar iniciativas que respeten la diversidad lingüística. El uso del español en las Humanidades Digitales está aumentando a través del desarrollo de las Humanidades Digitales en los países de habla hispana.
  • mantener enfoques metodológicos independientes de aquellos desarrollados en las HD anglo-americanas, puesto que “la creación de un currículo, la aplicación de metodologías y estándares tecnológicos nunca son neutrales con respecto a la cultura, los condicionamientos socio-políticos o la lengua de un país” (Elena González Blanco-García y Gimena del Río Riande, Introducción a las Humanidades Digitales, curso UNED) y que “critical thinking around digital tools in the humanities (and beyond) can and should lead to cultural criticism” (Josh Honn, Never Neutral, 2013).

La creación de proyectos de Humanidades Digitales en el ámbito de la Literatura Comparada  me parece una buena respuesta a las exigencias resumidas en los tres puntos que acabo de enunciar. Un proyecto de Literatura Comparada contiene reflexiones culturales sobre dinámicas de poder y de centro-periferia, toma en cuenta diferentes idiomas y tradiciones literarias y presupone una reflexión teórico-metodológica.

Por otro lado, las Humanidades Digitales ofrecen herramientas indispensables para el estudio transnacional de la literatura. El concepto de Distant Reading ofrece una amplia visión de los fenómenos literarios que resulta muy útil en el estudio de las interferencias literarias, operando junto a un Close Reading basado en un corpus limitado y en una serie de especimena. Las herramientas tecnológicas para crear mapas, gráficos, árboles y el Data Mining permiten observar constantes diegéticas y genéricas, resumir temas literarios, analizar la presencia geográfica de fenómenos y objetos literarios así como su circulación.

En A Companion to Comparative Literature (2011), Todd Presner publicó un análisis sobre Comparative Literature in the Age od Digital Humanities. On Possible Futures for a Discipline (pp. 193-207). Resumo aquí los que me parecen los puntos fundamentales de este ensayo.

  • Entre medios digitales e imprenta

Estamos en una época de cambio comparable al invento de la imprenta:

After five hundred years of print and the massive transformations in society and culture that it unleashed, we are in the midst of another watershed moment in human history that is on par with the invention of the printing press

Cabe añadir, respecto a esta premisa, que los estudiosos daneses Sauerberg y Pettit, hablan de Gutenberg Parenthesis, considerando la cultura digital como un retorno a prácticas y modos de pensar típicos de la era anterior a la época de la imprenta, es decir, a lo que Marshall Mc Luhan llamó The Gutenberg Galaxy.

Puesto que la Literatura Comparada nace en el ámbito de la cultura impresa, la llegada de la cultura digital nos obliga a su replanteamiento:

digital media enable us to refocus on the media, methodologies, and affordances of print culture in the practice of Comparative Literature […] What happens when print is no longer the normative or exclusive medium for producing literature and undertaking literary studies?

Entre las cuestiones para definir en el actual turning point en la producción científica relacionada a los estudios literarios (y en concreto a la Lit. Comp.), Presner menciona la autoría, el acceso, la colaboración, la difusión, los media, la plataforma, la legitimidad académica.

  • El papel del humanista en la migración digital

No se trata solo de replantear la Literatura Comparada, sino también de comprender el cambio epistémico de la cultura digital.  Es fundamental que los humanistas tomen conciencia de la época actual para poder intervenir en su comprensión y actuar para el bien común:

it is essential that humanists assert and insert themselves into the twenty – first century cultural wars, which are largely being defined, fought, and won by corporate interests. Why, for example, were humanists, foundations, and universities conspicuously – even scandalously – silent when Google won its book search lawsuit and, effectively, won the right to transfer copyright of orphaned books to itself? […]  The Manifesto is a call to Humanists for a much deepe engagement with digital culture production, publishing, access, and ownership.

  • La Literatura Comparada como “problema”

En línea con el planteamiento de Moretti (2000),  que considera la literatura comparada desde una posición de problematización,  Presner propone analizar la cultura impresa y la cultura digital en la era digital:

the central issue is the fact that the artifacts constituted by the world of print are comparatively different – in terms of material composition, authorship, meaning – making, circulation, reading practices, viewing habits, navigation features, embodiment, interactivity, and expressivity – from those artifacts constituted by digital technologies and which “live” in various digital environments.

  • El futuro de la Literatura Comparada

Según Presner, el esfuerzo para estudiar la cultura digital dibuja el futuro de la Literatura Comparada. El estudioso individua tres direcciones de trabajo:

Comparative Media Studies

Estudian los medios digitales: los espacios de publicación, reproducción y circulación, las practicas de lectura, las implicaciones sociales culturales, las relaciones con el poder y las instituciones. El medio digital vuelve a plantearnos las preguntas fundamentales sobres los conceptos de autoría y de texto.

Comparative Data Studies

Utilizan las herramientas informática del Cultural  Analytics para crear modelos, visualizaciones, mapas y web semánticas con los cuales analizar una cantidad de datos enorme,  que el Close Reading no podría abarcar. Los Datos abarcados aumentan constantemente.

Comparative Authorship and Platform Studies

En el medio digital no hay una separación marcada entre forma y contenido.  El desarrollo técnico de la plataforma (database, características de navegación, tipos de contenido) es una tarea del investigador. Además, la autoría colectiva y el acceso abierto permiten formas de colaboración y de intercambio de conocimiento. Presner observa que Wikipedia, aun no siendo fiable desde un punto de vista científico,

is actually a model for rethinking collaborative research and the dissemination of knowledge in the Humanities and at institutions of higher learning, which are all – too – often fixated on individual training, discrete disciplines, and isolated achievement and accomplishment.

 

“Le parole sono importanti”. Entre definiciones y discursos críticos sobre las DH

Le parole sono importanti

Esta frase de una película de Nanni Moretti se ha convertido en una cita habitual frente al empobrecimiento de los idiomas y al desgaste de las palabras, propiciados por la sociedad televisiva, donde la expresión inmediata sustituye la reflexión.

Buscar la palabra adecuada y, si no existe, inventarla, procede de una reflexión sobre el sentido del objeto que se quiere bautizar. Digital Humanities ha solucionado la búsqueda de un nombre para dar a algo nuevo, triunfando sobre otras propuesta terminológicas. Una vez establecido el nombre, los estudiosos son víctimas de un afán definitorio, que llevó a tantos esfuerzos (incluso una web donde a cada refresh encontramos una definición distinta de DH, hasta un total de 817) como para merecer esta frase irónica de Fred Gibbs:

[i]f there are two things that academia doesn’t need, they are another book about Darwin and another blog post about defining the digital humanities

La definición de las DH no podría sustituir la necesidad de un discurso crítico sobre las Humanidades Digitales. De hecho, aunque no tengamos una definición unívoca de Humanidades, sí que hay  discursos críticos y epistemológicos sobre estas, que evidentemente no pueden entrar en una definición si no de forma puramente convencional.

Así que las palabras son importantes, pero porque detrás de ellas hay una etimología, un lugar en la historia de la lengua, un discurso crítico y cultural. Y la definición del diccionario es una herramienta para que no las utilicemos impropriamente.

En este post quiero destacar algunos entre los posibles discursos críticos y culturales que recorren las DH.

  • La ruptura de las barreras entre humanidades y ciencias

El mito fundacional de las DH se halla, según Edward Vanhoutte (Defining Digital Humanities, 2013), en los albores de la programación, en las reflexiones de Ada Lovelace sobre el uso de la máquina analítica de Babbage, el primer ordenador, para crear música:

Supposing, for instance, that the fundamental relations of pitched sounds in the science of harmony and of musical composition were susceptible of such expression and adaptations, the engine might compose elaborate and scientific pieces of music of any degree of complexity or extent (Ada Lovelace, nota en Luigi Menabrea, Sketch of the Analytical Engine invented by Charles Babbage, 1842).

La relación profunda entre conocimiento científico-tecnológico y Arte es una de las líneas principales en la reflexión crítica sobre las DH y es un tema de necesaria reflexión en la época actual. Nuccio Ordine, en L’utilità dell’inutile (2013) observa como sea necesario juntar ciencias y humanidades en contra de la mercantilización del conocimiento. Por un lado, en su libro aporta un ensayo de Abraham Flexner donde se cuentan los orígenes “inútiles” de muchos importantes descubrimientos científicos; por el otro, cita el ensayo La nouvelle Alliance de Ilya Progogine y Isabelle Stengers (1979). Así John Brockman en The Emerging Third Culture (1991) habló de una tercera cultura más allá de las dicotomía entre cultura humanística y científica.

Richard Berry, invitando a una reflexión sobre los cambios epistémicos relacionados al medio digital en el así llamado Computational turn, observa que la tecnología digital cuestiona las fronteras entre disciplinas.

  • La transformación de la investigación humanística

¿En qué términos definir esta transformación? ¿Se puede entender como cambio paradigmático o como transformación metodológica relacionada con el uso de nuevas herramientas? La respuesta a estas preguntas define el enfoque de cada estudioso respecto a las DH.

Berry (Digital Humanities: First, second and third wave, 2011) resume la historia de las DH en tres fases: en la primera, cuando se hablaba de “Humanities Computing”, éstas eran consideradas disciplinas accesorias a la investigación humanística “de verdad”; en la segunda fase, que comienza con el uso de término “Digital Humanities”, este ámbito de investigación sale de su estatus periférico y servil para convertirse en un área independiente, con sus propias prácticas y su propia reflexión teorética; la tercera fase, denominada Computational turn, apunta a mirar

 at the digital component of digital humanities in light of its medium specificity, as a way of thinking about how medial changes produce epistemic ones […]. Indeed, we could say that third-wave digital humanities points the way in which digital technology highlights the anomalies generated in a humanities research project and which leads to a questioning of the assumptions implicit in such research, e.g. close reading, canon formation, periodization, liberal humanism, etc.

En el Computational turn el medio digital es objeto de reflexión teorética y sus efectos sobre la producción de conocimiento permiten replantear la filología y la crítica literaria. Pensamos en el concepto de Distant Reading (Moretti 2013) respecto al tradicional Close Reading: las DH permiten un nuevo planteamiento del estudio de la literatura  que apunta a un enfoque de-sujetivizado, finalizado a abarcar la totalidad de un fenómeno literario en una determinada época y no solamente las obras canónicas. Pensamos también em la edición sinóptica integral, donde es posible acceder a todos los testimonios, transcriptos y digitalizados, y a la reflexión en ámbito filológico generada por este tipo de edición crítica. Por lo que concierne a la filología de autor, la edición sinóptica integral puede solucionar problemas ecdóticos ofreciendo la posibilidad de leer y comparar en un texto digital las distintas redacciones, librando el lector de pesados aparatos críticos y recuperando lo que Claudio Giunta llama el “prestigio storico dei testimoni”.

Los nuevos ámbitos de estudios impulsados por las DH presuponen también una serie de competencias nuevas en los investigadores de hoy y de mañana. Por ello, dada la complejidad de conocimientos técnicos y los costes de las tecnologías, se han creado infraestructuras de colaboración a nivel europeo.

  • Las DH como revolución en el mundo académico, como de-gerarquización, democratización del accesso a la producción científica, colectivización de la investigación, divulgación, tal y como destacó Kirschenbaum (2010: 59-60):

Many seemed to feel that the connection to wider academic issues was not incidental or accidental, and that digital humanities, with a culture that values collaboration, openness, nonhier­archical relations, and agility might be an instrument for real resistance or reform […]. Whatever else it might be then, the digital humanities today is about a scholarship (and a pedagogy) that is publicly visible in ways to which we are generally unaccus­tomed, a scholarship and pedagogy that are bound up with infrastructure in ways that are deeper and more explicit than we are generally accustomed to, a scholarship and pedagogy that are collaborative and depend on networks of people and that live an active 24/7 life online.

Experimentación, interdisciplinariedad, colaboración y creación de un colectivo de expertos con prácticas comunes son algunos de los puntos importantes en el Manifesto for the Digital Humanities, creado durante el That Camp Paris de 2010.

Humanidades Digitales y democratización del conocimiento

En su desarrollo Internet se ha alejado de las expectativas que muchos teníamos sobre este medio en los albores de su uso masivo. La utopía de un medio de comunicación libre ha caído progresivamente: Internet está sujeto ahora a poderes políticos y económicos, que manipulan la información y acceden a nuestros datos.

En los últimos años se ha intensificado la censura de los gobiernos autoritarios sobre Internet. Por otro lado, se está incentivando el uso de Internet en los países en vía de desarrollo, aunque en realidad solo una parte de la población mundial disfruta plenamente de las ventajas ofrecidas por la disponibilidad de información en Internet.

Con todas estas limitaciones y contradicciones, en la Era Digital asistimos a un cambio paradigmático en el acceso al conocimiento.  Como destacó Lorenzo Viches (La migración digital, 2001), somos  migrantes digitales: lo digital ha influido en nuestras conductas comunicativas y de aprendizaje. En ámbito académico-humanístico, este cambio ha generado un nuevo enfoque crítico, epistemológico, metodológico y social llamado Humanidades Digitales. 

Por mi parte, propendo por una idea muy amplia de HD, que incluya todos los efectos de la digitalización en el mundo de las Humanidades, y en particular en la investigación humanística.

1. El acceso abierto a las publicaciones científicas

Al día de hoy muchas revistas académicas son de libre acceso, con considerables ventajas para todos. El autor ve maximizada la difusión de su trabajo, las instituciones (bibliotecas estatales y universitarias) no tienen que pagar los altos costes de suscripción, los usuarios pueden acceder a la información desde su casa, sin necesidad de pagar una suscripción online o buscar un número de una revista en una biblioteca lejana.

Fomentar el acceso abierto en ámbito académico constituye uno de los retos del humanista digital. Gracias al acceso abierto en ámbito público-institucional, avalado por la Declaración de Berlín (2003), la sociedad puede acceder a los avances de la investigación pública, poniendo un parche a la subida desproporcionada de los precios de las revistas científicas privadas.

2. Digitalización de manuscritos e impresos

Cada vez más documentos están digitalizados, lo que supone para los investigadores un enorme avance: la posibilidad de leer documentos sin tener que viajar por bibliotecas, gracias a grandes colecciones como Google Books, Gallica, la Biblioteca Digital Hispánica. Aun no tratándose de proyectos de HD, estas bibliotecas digitales son ejemplos de una forma de adquirir conocimiento típica de la Era Digital.

En algunos casos se ha digitalizado el entero archivo de un escritor para poner a disposición sus manuscritos a estudiosos y editores críticos. En Italia una gran obra de digitalización nos entrega el inmenso archivo del poeta Giovanni Pascoli.

3. Catálogos y bases de datos online

Gracias a las Bases de Datos online, tenemos cada vez más acceso a repositorios de informaciones. Los catálogos bibliográficos en papel son hipertextos: por ello, el entorno digital favorece a estas herramientas. La búsqueda se agiliza y se hace más compleja.

En el caso del teatro de Lope de Vega, en 1984 David Castillejo publicó un útil catálogo crítico (Las cuatrocientas comedias de Lope: catálogo crítico), citado en muchos artículos hasta la década de los 2000. A partir de 2011 disponemos de Artelope, un catálogo online de las comedias de Lope de Vega, con herramientas de búsqueda avanzada que permiten buscar las comedias con distintos criterios, como la autoría, la presencia de traducciones o de dedicatoria, el marco espacial o temporal, etc.

4. Analizar datos a gran escala

La informatización permite elaborar un número de datos infinitamente mayor respecto a las posibilidades humanas. Por ello, la llegada de los ordenadores en la investigación literaria supone un cambio epistemológico, como planteó Franco Moretti.

5. Conexión entre profesionales

Páginas como academia.edu o researchgate.net son verdaderos social media de la investigación. En muchos casos se utilizan como páginas de presentación personal, pero un pleno uso de estas redes permite también comunicación e intercambio de información entre investigadores. Se pueden crear sesiones virtuales, donde todos los participantes pueden intervenir, y se pueden publicar preguntas para conseguir consejos de otros expertos.

6.  Las HD como zona de resistencia 

A propósito del espíritu de comunidad que se ha creado entre los dHer, quisiera citar el caso, relatado por Matthew Kirschenbaum (2010), de la intervención de Brian Croxall, leída en ausencia del autor durante el congreso de la Modern Language Association de 2009. Croxall, que no pudo costearse la participación al congreso, relató la condición de los precarios de la investigación.

The Absent Presence: Today’s Faculty

El paper de Croxall no solo fue el más leído durante el congreso MLA, sino que desató debates a través de blogs y de Twitter. Por ello, según Kirschembaum la red digital de los dHer sostiene una verdadera resistencia a un sistema académico inicuo:

Many seemed to feel that the connection to wider academic issues was not incidental or accidental, and that digital humanities, with a culture that values collaboration, openness, nonhier­archical relations, and agility might be an instrument for real resistance or reform (Kirschenbaum 2010: 59),

Curiosamente, algo parecido ocurrió este verano con una carta publicada en la plataforma academia.edu por parte de un investigador italiano, Massimo Piermattei. En su carta, titulada Smetto quando voglio en homenaje a la película, Piermattei explica su decisión de dejar la academia para trabajar como vendedor de recambios para coches.

La carta de Piermattei, que aborda temas candentes como la falta de recursos, la precariedad y el nepotismo en la universidad italiana, dio origen a una larga sesión en academia.edu con intervenciones de muchísimos usuarios de la plataforma, desde jóvenes aspirantes investigadores, hasta ancianos catedráticos.  Finalmente, la carta salió a la prensa, siendo publicada por el diario La Repubblica.

 

Why a Philologist Should Become a Digital Humanist or The Digital Turn of an Old-fashioned Researcher

I am not a Gen X, I am not a Millennial: I come from a middle ground, a generational grey zone, and I remember the time when people were assembling a pc while using cassette tapes and telephone boxes. In my Italian small town adolescence, really different attitudes coexisted in front of the digital turn. I am part of the ones who didn’t use a computer until the university years.

As I studied Law and Philology, I was not supposed to develop computer skills, and in my job experiences as language teacher, legal secretary, waitress, and hostess, I mainly used the PC as typewriter.

I’ve never used a PC so many hours in my life as during a PhD Scholarship in Italian Studies and Comparative Literature, but I didn’t change my approach to the Machine: it was, for me, a typewriter and a virtual library. The unavoidable and unknown friend.

This year, 2017, is the time to turn myself into a Digital Humanist. This is an uphill battle, a struggle with my mind in order to acquire a different forma mentis and to learn a new way of learning. I frequently need to remind to myself the reasons of my decision. As I think I am not the only one along this road, and as I am opening my blog in the framework of the Day of Digital Humanities, I dedicate my first blog post to the

Reasons why a Philologist should Become a Digital Humanist

  • Knowing one of his/her best friends.

Are the Internet and the computer essential research tools? If the answer is yes, it is necessary to know our job tools and their potentialities.

  • Being part of the Contemporary world.

Tired of your friends considering you like a dinosaur? Tired of not understanding nerd jokes? This is the time to demonstrate that you know what HTML is. Furthermore, the DH, as explained by Alejandro Piscitelli in this video, are not only a co-association between technology and culture, but also a co-association between different generations.

  • Getting off the “turris eburnea”.

Yes, many of us consider Nuccio Ordine’s Utilità dell’Inutile (Usefulness of the Useless) as a swansong or a manifesto. But we should not forget that Ordine refers both to sciences and humanities, as they are not opposing knowledge.

  • Increasing the scope of his/her researches.

The development of a research project can be substantially influenced and enhanced through some computer skills. As the contents of our researches are determined by the digitalization, we should remark that…

  • «all intellectual work is now software study» (Fuller, 2006).

This is a provisional and potentially endless list, opened to everybody wishing to share DH experiences. Please, add your comment below.

Thanks for reading!