“Le parole sono importanti”. Entre definiciones y discursos críticos sobre las DH

Le parole sono importanti

Esta frase de una película de Nanni Moretti se ha convertido en una cita habitual frente al empobrecimiento de los idiomas y al desgaste de las palabras, propiciados por la sociedad televisiva, donde la expresión inmediata sustituye la reflexión.

Buscar la palabra adecuada y, si no existe, inventarla, procede de una reflexión sobre el sentido del objeto que se quiere bautizar. Digital Humanities ha solucionado la búsqueda de un nombre para dar a algo nuevo, triunfando sobre otras propuesta terminológicas. Una vez establecido el nombre, los estudiosos son víctimas de un afán definitorio, que llevó a tantos esfuerzos (incluso una web donde a cada refresh encontramos una definición distinta de DH, hasta un total de 817) como para merecer esta frase irónica de Fred Gibbs:

[i]f there are two things that academia doesn’t need, they are another book about Darwin and another blog post about defining the digital humanities

La definición de las DH no podría sustituir la necesidad de un discurso crítico sobre las Humanidades Digitales. De hecho, aunque no tengamos una definición unívoca de Humanidades, sí que hay  discursos críticos y epistemológicos sobre estas, que evidentemente no pueden entrar en una definición si no de forma puramente convencional.

Así que las palabras son importantes, pero porque detrás de ellas hay una etimología, un lugar en la historia de la lengua, un discurso crítico y cultural. Y la definición del diccionario es una herramienta para que no las utilicemos impropriamente.

En este post quiero destacar algunos entre los posibles discursos críticos y culturales que recorren las DH.

  • La ruptura de las barreras entre humanidades y ciencias

El mito fundacional de las DH se halla, según Edward Vanhoutte (Defining Digital Humanities, 2013), en los albores de la programación, en las reflexiones de Ada Lovelace sobre el uso de la máquina analítica de Babbage, el primer ordenador, para crear música:

Supposing, for instance, that the fundamental relations of pitched sounds in the science of harmony and of musical composition were susceptible of such expression and adaptations, the engine might compose elaborate and scientific pieces of music of any degree of complexity or extent (Ada Lovelace, nota en Luigi Menabrea, Sketch of the Analytical Engine invented by Charles Babbage, 1842).

La relación profunda entre conocimiento científico-tecnológico y Arte es una de las líneas principales en la reflexión crítica sobre las DH y es un tema de necesaria reflexión en la época actual. Nuccio Ordine, en L’utilità dell’inutile (2013) observa como sea necesario juntar ciencias y humanidades en contra de la mercantilización del conocimiento. Por un lado, en su libro aporta un ensayo de Abraham Flexner donde se cuentan los orígenes “inútiles” de muchos importantes descubrimientos científicos; por el otro, cita el ensayo La nouvelle Alliance de Ilya Progogine y Isabelle Stengers (1979). Así John Brockman en The Emerging Third Culture (1991) habló de una tercera cultura más allá de las dicotomía entre cultura humanística y científica.

Richard Berry, invitando a una reflexión sobre los cambios epistémicos relacionados al medio digital en el así llamado Computational turn, observa que la tecnología digital cuestiona las fronteras entre disciplinas.

  • La transformación de la investigación humanística

¿En qué términos definir esta transformación? ¿Se puede entender como cambio paradigmático o como transformación metodológica relacionada con el uso de nuevas herramientas? La respuesta a estas preguntas define el enfoque de cada estudioso respecto a las DH.

Berry (Digital Humanities: First, second and third wave, 2011) resume la historia de las DH en tres fases: en la primera, cuando se hablaba de “Humanities Computing”, éstas eran consideradas disciplinas accesorias a la investigación humanística “de verdad”; en la segunda fase, que comienza con el uso de término “Digital Humanities”, este ámbito de investigación sale de su estatus periférico y servil para convertirse en un área independiente, con sus propias prácticas y su propia reflexión teorética; la tercera fase, denominada Computational turn, apunta a mirar

 at the digital component of digital humanities in light of its medium specificity, as a way of thinking about how medial changes produce epistemic ones […]. Indeed, we could say that third-wave digital humanities points the way in which digital technology highlights the anomalies generated in a humanities research project and which leads to a questioning of the assumptions implicit in such research, e.g. close reading, canon formation, periodization, liberal humanism, etc.

En el Computational turn el medio digital es objeto de reflexión teorética y sus efectos sobre la producción de conocimiento permiten replantear la filología y la crítica literaria. Pensamos en el concepto de Distant Reading (Moretti 2013) respecto al tradicional Close Reading: las DH permiten un nuevo planteamiento del estudio de la literatura  que apunta a un enfoque de-sujetivizado, finalizado a abarcar la totalidad de un fenómeno literario en una determinada época y no solamente las obras canónicas. Pensamos también em la edición sinóptica integral, donde es posible acceder a todos los testimonios, transcriptos y digitalizados, y a la reflexión en ámbito filológico generada por este tipo de edición crítica. Por lo que concierne a la filología de autor, la edición sinóptica integral puede solucionar problemas ecdóticos ofreciendo la posibilidad de leer y comparar en un texto digital las distintas redacciones, librando el lector de pesados aparatos críticos y recuperando lo que Claudio Giunta llama el “prestigio storico dei testimoni”.

Los nuevos ámbitos de estudios impulsados por las DH presuponen también una serie de competencias nuevas en los investigadores de hoy y de mañana. Por ello, dada la complejidad de conocimientos técnicos y los costes de las tecnologías, se han creado infraestructuras de colaboración a nivel europeo.

  • Las DH como revolución en el mundo académico, como de-gerarquización, democratización del accesso a la producción científica, colectivización de la investigación, divulgación, tal y como destacó Kirschenbaum (2010: 59-60):

Many seemed to feel that the connection to wider academic issues was not incidental or accidental, and that digital humanities, with a culture that values collaboration, openness, nonhier­archical relations, and agility might be an instrument for real resistance or reform […]. Whatever else it might be then, the digital humanities today is about a scholarship (and a pedagogy) that is publicly visible in ways to which we are generally unaccus­tomed, a scholarship and pedagogy that are bound up with infrastructure in ways that are deeper and more explicit than we are generally accustomed to, a scholarship and pedagogy that are collaborative and depend on networks of people and that live an active 24/7 life online.

Experimentación, interdisciplinariedad, colaboración y creación de un colectivo de expertos con prácticas comunes son algunos de los puntos importantes en el Manifesto for the Digital Humanities, creado durante el That Camp Paris de 2010.

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